Despertarse con la garganta como papel de lija o la nariz taponada es de las quejas más frecuentes al empezar con la CPAP. Casi siempre se arregla, y casi siempre está en el humidificador.
Primero: ¿tienes humidificador?
Parece obvio, pero no lo es. Muchas máquinas se venden en dos versiones, con y sin humidificador integrado, y bastante gente compra la unidad principal sola sin saberlo.
Si tu equipo no lleva depósito de agua, ahí está el problema entero. Ver humidificadores.
Sube la humedad, pero de una en una
Si lo tienes, entra en los ajustes y sube el nivel de humedad un punto. Duerme así un par de noches antes de volver a tocarlo.
El error habitual es ponerlo al máximo de golpe: pasas de tener la nariz seca a encontrarte agua condensada en el tubo, que es igual de molesto. De uno en uno.
Si aparece agua en el tubo
Se llama "lluvia" y ocurre cuando el aire caliente y húmedo se enfría al recorrer el tubo por una habitación fría. Tres soluciones, de menos a más:
- Baja un punto la humedad. Lo más simple.
- Aísla el tubo con una funda, o mételo bajo la sábana para que no se enfríe.
- Usa un tubo térmico (con calefacción), que mantiene la temperatura y elimina el problema de raíz. Ver tubos y mangueras.
Si te secas por la boca, la humedad no basta
Aquí hay que distinguir, porque es la causa que más se confunde. Si usas mascarilla nasal y duermes con la boca abierta, el aire entra por la nariz y sale por la boca: es una corriente constante que reseca por mucha humedad que pongas.
Las salidas son una mentonera o pasar a una mascarilla facial completa. Coméntalo con tu médico antes de cambiar.
Detalles que también resecan
- Fugas. Una mascarilla que se escapa mueve mucho más aire del necesario y reseca. Si es tu caso, míralo en la guía de fugas.
- La calefacción o el aire acondicionado apuntando a la cama resecan el ambiente entero.
- La cámara de agua con cal. Si tiene depósitos blancos, evapora peor. Usa agua destilada y cámbiala cuando toque: ver cámaras de agua.
- El filtro sucio hace trabajar de más a la máquina. Ver filtros CPAP.
Cuándo hablar con tu médico
Si has subido la humedad, resuelto las fugas y aun así te levantas con la nariz taponada, sangrado nasal o dolor de garganta que no cede, coméntalo en consulta. Puede que haya que revisar la presión, o que haya algo por debajo que la humedad no arregla.
¿Te echamos una mano?
Escríbenos por el chat o llámanos al 469-313-1212 con tu modelo de máquina: te decimos dónde está el ajuste de humedad en el tuyo y si admite tubo térmico. En español.
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta médica. No modifiques la presión de tu equipo por tu cuenta: el nivel de humedad sí es un ajuste de usuario, la presión la indica tu médico.